Existen almas duras, sólidas. Granito. Diamante.
No se mezclan, no se amoldan. Se imponen y no se dejan.
Almas que son dueñas de su propia luz, nada reflejan.
Almas con firme, estricta y azulada estela brillante.
Almas con autoridad recia, precisa y absoluta.
Que no son sorprendidas por zigzagueos del destino.
Que no siguen trémula huella, solo ancho y propio camino.
Almas de sentimientos esquivos, con acción astuta.
Yo no tengo un alma fuerte, mi alma es solo media alma apenas.
Mi alma es transparente, maleable, líquida y serena.
No tiene presencia, sola, pasa desapercibida.
No tiene luz propia, espejo de otras, sin estar perdida.
Mi alma duda, transpira, la tengo por un alma buena.
Lo mejor de ésta media alma, su orgullo, es ser incompleta.
Sabe que solo será alma entera si a otra se uniera
y con gran paciencia, en su tranquila liquidez espera,
fundirse con la tuya, (callada aspiración secreta).
- - - - - - - -
"Susurrando gritos destemplados" - ® Daniel Eduardo Alonso (Marzo-2014)
La incompletitud del que espera. Imagenes de uno esperando poder ser todo.
ResponderEliminar