Domingo al mediodía,
estoy en Salta.
Ciudad caliente,
como si el sol quemara desde abajo
y yo estuviera suspendido en el aire
atravesado por su cálido aliento.
Igual salgo a caminar,
casas coloniales, calles desiertas,
gente que se exilia en la siesta.
Av. Belgrano, parada del 7E.
Un viejo, indescifrable edad, espera conmigo.
Su cara tiene arrugas profundas,
un mapa más interesante que las quebradas de la provincia.
Geografía de la piel,
testimonio de cosas más humanas.
Hablamos,
a sus pies varios bolsos de mercado,
Me habla de San Lorenzo, su quebrada,
menciona al pasar su Catamarca natal.
El viejo me dice su edad,
setenta y pico, me informa
(él fue exacto, mi memoria no).
Ojos que le brillan,
ojos con vida,
entusiasmado por sus proyectos,
tiene una sonrisa franca.
Sigue hablando del futuro,
nunca menciona lo que ya hizo,
solo habla del provenir.
Me pregunta por mi,
le cuento mi historia, mi gris pasado,
le hablo de mis heridas
y nunca le digo lo que vine a hacer a Salta.
Viejo con espíritu joven,
con resignación descubro
que yo debo ser,
seguramente soy,
el que tiene el alma anciana.
- - - - - - - -
"Susurrando gritos destemplados" - Daniel Eduardo Alonso (2014)
Ciudad caliente,
como si el sol quemara desde abajo
y yo estuviera suspendido en el aire
atravesado por su cálido aliento.
Igual salgo a caminar,
casas coloniales, calles desiertas,
gente que se exilia en la siesta.
Av. Belgrano, parada del 7E.
Un viejo, indescifrable edad, espera conmigo.
Su cara tiene arrugas profundas,
un mapa más interesante que las quebradas de la provincia.
Geografía de la piel,
testimonio de cosas más humanas.
Hablamos,
a sus pies varios bolsos de mercado,
Me habla de San Lorenzo, su quebrada,
menciona al pasar su Catamarca natal.
El viejo me dice su edad,
setenta y pico, me informa
(él fue exacto, mi memoria no).
Ojos que le brillan,
ojos con vida,
entusiasmado por sus proyectos,
tiene una sonrisa franca.
Sigue hablando del futuro,
nunca menciona lo que ya hizo,
solo habla del provenir.
Me pregunta por mi,
le cuento mi historia, mi gris pasado,
le hablo de mis heridas
y nunca le digo lo que vine a hacer a Salta.
Viejo con espíritu joven,
con resignación descubro
que yo debo ser,
seguramente soy,
el que tiene el alma anciana.
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"Susurrando gritos destemplados" - Daniel Eduardo Alonso (2014)