Ayer me dijiste:
“Cuando te olvido
es cuando más pienso en vos.
Sé que estoy yendo a encontrarte
mientras no dejo de huir, alejándome.
Estaba pensando en hablarte
desde ésta, mi mudez absoluta.
Es verdad que me viste llorar amargamente
en clara demostración de alegría.
Lo más dulce que te dije
fueron aquellos agrios insultos.
En esta desunida relación
siempre pudios volar con los pies sobre la tierra.
Lo nuestro es mordernos con la boca cerrada
y planear todo lo espontáneo.
Nada fue más claro que nuestras oscuridades.
Nada fue más sabio que nuestras ignorancias.
Lo cotidiano de nuestras excepciones
nunca impidió lo que no nos pudo ocurrir.
No entiendo entendernos tanto.
Te odio por amarte.”
Creo que empiezo a entenderte.
- - - - - - - -
"Susurrando gritos destemplados" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2014)
A veces tu pareja expresa autenticas contradicciones. Yo, como hombre, tardé en entender que muchas mujeres no necesitan la razón para tener razón. Y cuando uno hace toda una explicación lógica y correcta de las cosas te dicen "tenes razón pero no es así, yo siento otra cosa", como nos cuesta entender que sentir es una razón de peso.
ResponderEliminar