099. SIMÓN



Que gusto poder conocerte, hijo.

Que raro tenerte cerca,
alguien que pasa de la risa al silencio imperturbable.
Del enojo a la nada misma.
Y esos cambios son instantáneos, naturales.


De chico gastó todas las risas,
tanto que de adolescente las olvidó.
Cuando se esconde entre los libros,
aparece en mi corazón.
Todo puede sorprenderlo
y, sin embargo, para todo tiene explicación.
Es rara la naturaleza,
en mi hijo descubro a mi padre
y entonces en ambos, me descubro yo.

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