070. LA PACIENCIA QUE BRINDA LA SEGURIDAD


Creo que debe ser informada,
creo que usted debe saberlo,
no puede ignorar
que tarde o temprano
estará a mi lado,
estará de mi lado,
estará por mi lado.

No hay forma,
no hay manera
de que ocurra otro destino.

Es una ley física,
un imperativo universal,
un mandamiento tan divino,
que en las tablas de la ley, debe de estar.

Tarde o temprano
tendremos esa mirada fatal,
ese segundo sagrado
donde todo lo que nos rodea
difuma y desaparece,
el aire se paraliza,
la temperatura decide perder cordura
y usted,
y yo,
sabremos que nuestro momento ha llegado.

Tarde o temprano
lo que debe suceder, sucede,
lo que debe ser, será.
Nada puede detenerlo.
Mi alma, a su alma, se ha condenado.

Por eso estoy aquí tranquilo,
casi indiferente,
casi sin prestarle atención.
Viéndola sonreír,
hablando de cualquier tema,
como si yo no existiera,
como no buscando nada,
como algo lejano,
como si ya hubiese encontrado todo
y en mi evidente presencia no repara.

No importa,
yo pacientemente espero
porque a mí, usted va a llegar,
tarde o temprano.

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