Mañana después
de una noche de pasión.
Cama solitaria.
Sábanas desordenadas.
Almohadas con tu olor.
Manchas de amor y manchas de vino.
Te extraño,
solo tu recuerdo se quedó en casa.
Encontré un pelo entre las mantas.
Lo tomé delicadamente.
Lo mire, y lloré.
Lloré de felicidad.
Empezaste a quedarte,
ya hay pequeñas partes de tu cuerpo,
que decidieron quedarse acá.
Estas en casa.
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"Susurrando gritos destemplados" - ® Daniel Eduardo Alonso (Julio-2014)
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