010. CUANDO ME LEVANTO.


Recuerdo tu cara,
no, no es tu cara son tus gestos,
como moves las manos en forma imperceptible pero firme,
como inclinas la cabeza y llevas la mano a la oreja cuando queres entender algo.
Sonrío.

Recuerdo tus ojos enormes,
no, no son tus ojos, es tu mirada,
como taladras mi alma y me ves muy adentro,
como la llenas de ternura cuando nos miramos desde ambos lados de la mesa,
como expresan alegría, cuando nos encontramos.
Me pongo contento.

Recuerdo tu boca,
no, no es tu boca, son sonidos,
esa sonrisa que me aturde silenciosamente,
esos dientes que nunca pueden terminar de ocultarse, llevando tus labios al infinito.
Me río.

Sonrío, me alegro, me río,
tu maravilloso cuerpo me da vida,
y no, no es tu cuerpo,
no es tu cara, tus ojos ni tu boca,
sos vos,
sos vos, siendo por mí, interpretada.

Yo me levanto a la mañana,
y no, no me levanto yo,
se levanta mi cuerpo,
solo, vacío, gris.
Yo me levanto más tarde,
yo llego a mi mismo en otro momento,
yo encuentro mi cuerpo después.

Recién llego allí
cuando me devuelve el alma
recordarte.

-  -  -  -  -  -  -  -
"Susurrando gritos destemplados" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2014)

1 comentario:

  1. Yo soy de las personas que no amanece cuando se levanta, recién me despierto después de la ducha y el segundo café. mi cuerpo es zombie mientras tanto. A partir de eso se me ocurrió que tal vez solo despierto cuando me acuerdo de ella.

    ResponderEliminar

Gracias por comentar