Él robo solo cinco centavos,
algo más que nada,
menos que una limosna,
un suspiro hecho plata.
Él robo y no le importó.
Ni siquiera ejerció violencia,
simplemente no los devolvió.
Pero hubo una persona robada,
el círculo moral de la vida
quedó deformado.
La persona afectada no pudo
tomar el transporte habitual a casa,
le dio vergüenza pedir, lo asumió con pudor.
Tranquila, trabajosamente, decidió caminar.
Un lento trajín luego de una jornada pesada.
En una esquina cualquiera,
esas esquinas anónimas de ciudades sin personalidad,
esas no esquinas de estas no ciudades,
ahí mismo, en un accidente, murió.
Él robo,
fueron solo cinco centavos,
cinco centavos de muerte, cinco centavos de dolor.
Muchos dicen, argumentan, justifican,
no lo mató el ladrón,
solo se llevó cinco centavos,
no se quedó con su vida.
Es una simple casualidad, una fatalidad,
terrible coincidencia.
El efecto de las mariposas,
insectos multicolores que,
en éste caso,
no inspiran metáforas preciosas.
¿Siempre somos responsables de nuestros actos?
¿Aún cuando no manejamos las consecuencias ulteriores?
¿Qué es hacer lo correcto?
¿Hay una forma de ir a favor del universo?
¿Hay una forma de ir a favor del universo?
¿Cómo contribuir al correcto plan del destino,
o de dios, si es tu credo?
Si hacemos lo incorrecto,
entonces forzamos sus consecuencias.
Si hacemos lo correcto,
entonces aceptamos sus consecuencias.
Nada asegura felicidad,
pero todo exige responsabilidad.
Y pensando en ésto
acá estoy, escribiendo,
acá estoy, escribiendo,
disparando posibles huracanes en otras costas
por obligarte, lector, a pasar la hoja.
Tal vez no debiste hacerlo,
tal vez no era lo planeado,
nunca lo descubriremos.
Nunca sabremos, que desastre,
hemos comenzado.
- - - - - - - -
"Susurrando gritos destemplados" - ® Daniel Eduardo Alonso (Enero-2014)
La teoría del caos dice que el aleteo de una mariposa en New York puede desatar un huracán en China. De alguna forma conectado a eso siempre intenté que mis hijos entendieran que quedarse con 5 centavos que no son tuyos puede tener consecuencias imprevistas. Es verdad que no quedárselos podría tener consecuencias peores, pero al hacer lo correcto lo que sucede es el "destino", de otra forma uno es el responsable ¿o no?
ResponderEliminar